Sobre este blog

Contrapoder es una iniciativa que agrupa activistas, juristas críticos y especialistas de varias disciplinas comprometidos con los derechos humanos y la democracia radical. Escriben Gonzalo Boye (editor), Isabel Elbal y Sebastián Martín entre otros.

Una Ley Ómnibus para los derechos civiles y políticos

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Contrapoder es una iniciativa que agrupa activistas, juristas críticos y especialistas de varias disciplinas comprometidos con los derechos humanos y la democracia radical. Escriben Gonzalo Boye (editor), Isabel Elbal y Sebastián Martín entre otros.

Podemos afirmar que existe, en España, una libertad restringida. Con ello no me refiero a la misma libertad que reivindica la derecha contra la Ley Celaá. La suya es una reivindicación de la libertad como garantía individual, ellos piden una libertad negativa caracterizada por la ausencia de limitación y restricción, por la no actuación pública. Esta, la de la concepción liberal, es una falsa libertad. En toda sociedad, la libertad real es una garantía orgánica, no individual. La libertad no es no intervenir, la libertad solo existe si los poderes públicos actúan para garantizar un orden político en el que el ejercicio de los derechos civiles y políticos esté plenamente asegurado frente a un poder arbitrario. Y ello es lo que no está, íntegramente, asegurado en España.

Daniel Gallardo, condenado a cuatro años y medio de cárcel por una manifestación, montajes policiales demostrados impunes, operaciones de la Guardia Civil que toman el nombre de batallas de la División Azul, policías que tras ejercer violencia indiscriminada retransmitida en directo en las redes sociales son condecorados, las cloacas del Estado, cantantes condenados por las letras de sus canciones y un largo etcétera, ponen de manifiesto que, en este país, no se puede ir a una manifestación o ejercer resistencia pasiva para defender el derecho a la vivienda ante un desahucio, sin estar seguro de que no te apalearán a porrazos, te sacarán un ojo con una pelota de goma, te detendrán y/o te condenarán sin tener un juicio justo en función del juez que te toque. No existen, en España, condiciones que garanticen el libre y pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos y, sin ello, no hay libertad plena. Pero ¿por qué ocurre esto?  

Entre otras razones, porque la ultraderecha tiene secuestrados parte de los aparatos de Estado. Las sentencias judiciales vengativas e injustas, el enaltecimiento del franquismo por parte de policías y militares, etc., no son fruto de actitudes individuales aisladas sino el ejercicio de un bloque de poder en el interior del Estado. El Estado no es, simplemente, el núcleo, relativamente unificado, de instituciones centrales de gobierno. Éstas están íntimamente relacionadas con otros órdenes institucionales, administrativos, económicos y sociales y sus respectivos actores. Por encima, alrededor y por debajo del núcleo de instituciones gubernamentales hay otras instituciones, aparatos y sujetos con múltiples formas de relación con dicho núcleo y que determinan, directa o indirectamente, su acción política.

2 de julio de 2020

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